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Reconstrucción por ETA e IOTA: Compra y falta de listados evidencian descontrol

Han pasado casi tres meses desde que las tormentas tropicales ETA y IOTA provocaron estragos en el país:  más de un centenar de fallecidos y desaparecidos. Además de 7,380 viviendas con daños severos o moderados, según las autoridades.

La tarea de reconstrucción que prometió el presidente, Alejandro Giammattei, comenzó lenta y ahora con algunas irregularidades en cuanto a la compra que deja muchas dudas. En especial por la compra de material con las que se piensa reconstruir por lo menos 600 viviendas.

AUTORIZACIÓN Y COMPRA EN UNA SOLA SEMANA

En noviembre pasado el gobierno decretó Estado de Calamidad Pública para diez departamentos debido a los daños sufridos por dos tormentas tropicales. El gobierno argumentó que esto le permitiría reaccionar más rápido para realizar compras y hacerle frente a la emergencia.

Uno de los lugares donde las casas se destruyeron fue en el caserío Quejá, San Cristóbal Verapaz
donde un alud de tierra causó decenas de fallecidos. Arte realizado por Esteban Cardona/Foto Christian
Gutiérrez

En una sola semana, incluidas las fiestas de fin de año, se produjo la autorización y compra de materiales por Q12,970,500.

Fue hasta un mes y medio después de la tragedia, el 28 de diciembre del 2020, que el Fondo de Desarrollo Social (Fodes) autorizó la adquisición de material para la construcción de viviendas de las personas damnificadas.

Un día después, el 29 de diciembre, se publicó en Guatecompras con el NOG 13841378 el evento por excepción de la compra de materiales de construcción para 600 viviendas.

El 4 de enero se recibieron dos ofertas: Nandi Mercantil ofertó en Q15,336,600. Mientras que Constructora Herall en Q12,970,500.  Al siguiente día se le requirieron documentos extras a Nandi, pero como no los presentó el 6 de enero la compra fue adjudicada a Constructora Herall.

Al dividir el precio de la compra por las 600 casas da un costo de Q21,617 por cada una de ellas.

Aunque el Fodes individualizó la compra por blocks, puertas, tornillos, ventanas, cemento, arena y otros productos, aceptó que las empresas dieran la oferta general y no por productos.  La Hora consultó a arquitectos para determinar si había sobrecoste, pero indicaron que al no individualizar era complicado determinar si habían aumentado el precio de alguno de ellos.

¿DÓNDE SE CONSTRUIRÁ?

Por más de una semana La Hora intentó obtener el listado de casas identificadas con daños y que debían repararse, sin embargo, las entidades se negaron a entregarlo. Fue la Coordinadora para la reducción de desastres (Conred) quien levantó el censo de casas con daños. Aunque se solicitó por más de tres veces al jefe de comunicación, David De León, no entregó esta información.  Se limitó a dar los números en general de casas con daño sin especificar donde se encuentran ni quiénes serán los beneficiados.

Fue este censo el que Fodes utilizó para adquirir los materiales de construcción. Se solicitó el censo al Ministerio de Desarrollo Social, pero el comunicador de esta cartera, Walter Gómez, indicó que no podían darlo y sugirió solicitarlo en Conred.

Vecinos de Campur, San Pedro Carchá en Alta Verapaz tampoco tienen noticias si serán beneficiados
con viviendas. Arte realizado por Esteban Cardona/Foto Christian Gutiérrez

EJÉRCITO SOLO REGISTRA 57 VIVIENDAS PREVISTA

En enero el presidente Giammattei informó que serían 1,600 viviendas las que se construirían, pero tampoco indicó cuáles serían los lugares específicos. El lunes pasado el vocero del Ejército, Rubén Tellez, informó que el Ejército sólo construirá 57 viviendas en Izabal.  “Aún no se ha recibido en qué lugares, el listado de beneficiarios ni la logística que se va a seguir para recibir los materiales de construcción” indicó.

Sin embargo, dos días después el Ministerio de la Defensa recibió el listado. Aunque se solicitó la información, Tellez indicó que la Conred es la indicada para brindar la información y ellos no están autorizados.

Lo que sí informó Tellez es que 47 casas construirán en el municipio de Morales y el resto en Los Amates. Esa cartera informó al gobierno que sólo tenía capacidad para edificar poco más de 50 casas y en Izabal porque sería muy costoso trasladar el personal hacia otro lugar.

“Serán casas de 6 metros por 6 metros. Diseñadas por el Cuerpo de Ingenieros como las construidas después del terremoto de San Marcos (en el 2012)” explicó Tellez.

Estas viviendas son famosas porque durante el gobierno del Partido Patriota fueron bautizadas como “Casas tipo Baldetti” en honor a la exvicepresidenta hoy en prisión por múltiples casos de corrupción. De hecho, el secretario de Baldetti, Juan Carlos Monzón, convertido en colaborador eficaz, informó que hubo sobrevaloración en la compra de los materiales de construcción. Esas casas, aunque tenían un precio, en aquel momento, de Q33 mil estimados terminaron costando Q40 mil cada una.

Tellez indicó que en esta ocasión el costo por cada vivienda es de Q42,646 y poco más de Q12,500 por mano de obra.  “Ya se tienen los fondos para contratar a 200 personas por poco más de un mes después de recibir los materiales. Para esto se gastará más de Q600 mil” explicó el vocero del Ejército.

Una fuente del Ministerio de Desarrollo Social informó que aún no han recibido todos los materiales por parte de la constructora. Se intentó contactar al jefe de comunicación del Ministerio, pero no atendió las llamadas.  También se llamó a la constructora al número que tiene registrado en documentos oficiales, pero no atendieron. Además, su ubicación se encuentra en una colonia llamada Las Villas, San Pedro Ayampuc, un lugar que la Policía cataloga como de riesgo por la presencia de pandillas.

¿Y LOS LUGARES URGENTES?

Lo que queda claro es que la construcción de las primeras viviendas responde más a la condición que puso el Ejército que al nivel de necesidad. Uno de los lugares donde las casas se destruyeron fue en el caserío Quejá, San Cristóbal Verapaz donde un alud de tierra causó decenas de fallecidos.

Quienes no murieron salieron a comunidades aledañas para instalarse y tratar de rehacer su vida. Es el caso de Albert Ical Cal, quien era integrante del Consejo comunitario de desarrollo del caserío.  “Ha sido difícil. Nos han regalado algunas láminas y hemos comprado madera. Otros viven con Nylon. Fueron 48 familias las que quedamos en esas condiciones” explicó Ical.  Agregó que no han sido anotados en ningún listado ni les han informado si forman parte de un plan para obtener vivienda. “Estamos mal, pero tampoco tenemos muchas esperanzas en el Gobierno” indicó Ical.

Mientras tanto, vecinos de Campur, San Pedro Carchá en Alta Verapaz tampoco tienen noticias si serán beneficiados con viviendas. La comunidad pasó más de 60 días bajo el agua y muchas viviendas sufrieron serios daños en su infraestructura, según indicó Lourdes Xol vecina del lugar.

Ella explicó que algunas casas pasaron más tiempo bajo el agua porque estaban en las partes más bajas. “Las casas de mis papás pasaron 45 días bajo el agua. La mía pasó 64 días. Quedó destruida. No puedo vivir en ella. Nadie ha venido a preguntar por nosotros. Que nosotros sepamos no estamos en ningún listado” indicó Xol.

Añadió que debieron ir a vivir a otra comunidad. Poco a poco ha ido reparando los daños. “Se debe invertir mucho. Hemos comprado madera para comenzar a reparar el techo. Pero va para largo” explicó Xol.

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